
Drácula Vlad Tepes El Empalador. Bram Stoker
Editorial Ultramar 1993
Cartoné de editorial, con sobrecubierta ilustrada. 25x16 centímetros. 398 páginas. Estado de conservación: libro con señales normales de buen uso y sin datos ni rastros de anteriores poseedores.
Es una novela maestra y canónica en la literatura gótica tanto por su historia como por su novedad en la época y por las repercusiones que tuvo en la cultura y la literatura.
La novela fue publicada 1897 cuando Bram Stoker sufría graves estados de depresión que lo aislaron de la vida social. Drácula toma elementos de la realidad y los mitos sobre el vampirismo en Europa Oriental, uniéndolos a la ficción y los escenarios de Londres a finales del siglo XIX como epicentro de la acción.
Drácula.- Es el monstruo, la criatura mítica y personaje principal de la novela. Dentro de ella tiene el título de Conde. Es un No Muerto, categoría que se usa para identificar a los vampiros en las regiones más rurales de Europa Oriental. Tiene el rostro aguileño con un bigote blanco, los dientes afilados, y una piel muy blanca. Su fuerza física supera a la de veinte hombres. Posee poderes psíquicos como la adivinación y la telequinésis y controla fenómenos naturales como las tormentas, y a animales nocturnos como los murciélagos, búhos, ratas, serpientes, etc.
Drácula es Vlad Draculea III, un rey de la antigua región de Valaquia en Rumania. Este es el personaje real que inspiró a Bram Stoker. Draculea significa “hijo del dragón” o “hijo del demonio”. La Orden del Dragón era la dinastía militar a la que pertenecía la familia de Draculea III. Su reinado transcurrió entre: (1448), (1456-1462), y (1475). Su padre y abuelo, también reyes, eran conocidos por su crueldad. Vald III llevó esto al límite.
La leyenda dice que empalaba a sus víctimas, las mutilaba, y en ocasiones bebía su sangre. De allí su apodo Tepes III (El Empalador). También su mito refiere un pacto con el demonio a causa del suicidio de su amada.
El fondo de su historia refiere el sadismo y la crueldad de las torturas. Cuando los otomanos intentaron invadir Rumania, Draculea III taló todos los árboles de la frontera y empaló a más de 20.000 prisioneros.
En las tierras lejanas de Europa Oriental se esconde un secreto, un misterio aterrador que ha acompañado a la humanidad en todos los tiempos y las regiones. Hacia él se dirige sin sospecharlo, Jonathan Harker, un joven inglés empleado de una compañía de bienes raíces en la ciudad de Londres, urbe que está en pleno crecimiento.
Su jefe lo ha enviado a entrevistarse con un acaudalado y muy extraño personaje, que desea adquirir varias casas en el centro de la capital británica. Antes ha estado allí R. M. Renfield, un empleado de la misma compañía que ha regresado sospechosamente enloquecido y termina recluido en el manicomio del doctor Seward.
El recorrido de Jonathan Harker inicia en Alemania, donde embarca en un aterrador carruaje, bajo la guía de un siniestro chochero. Su destino: los desfiladeros del Borgo, la puerta a los Montes Cárpatos en Transilvania, Rumania. Por el camino lo acompañarán bandadas de lobos, historias sobrenaturales, cementerios de suicidas y una espesa oscuridad como una amenaza sangrienta, mientras en Londres lo espera su prometida, una joven londinense acomodada, caracterizada por su inspiración para escribir: Mina Murray (Wilhemina).
Por fin Jonathan llega a las puertas del Castillo, donde escucha como se arrastran unas cadenas, y una gran llave remueve los cimientos de la vetusta cerradura. Dentro, un pálido, viejo, alto, y afeitado hombre “a excepción de un largo bigote blanco” le extiende una mano fría y funesta: es el mismísimo Conde Drácula.
¿Quién es este ser siniestro que se hace llamar Conde Drácula?, ¿por qué vive tan alejado y acompañado de lúgubres ayudantes?, ¿cuáles son esas costumbres tan extrañas que posee?, ¿es lo que aparenta?