
Los ojos del bosque. Julien Gracq
Editorial Anagrama 1984
Rústica de editorial, ilustrada y con solapas. 20x13 centímetros. 199 páginas. Estado de conservación: nombre del anterior poseedor en página de cortesía; libro con señales normales de uso.
En los inicios de la Segunda Guerra Mundial, un joven oficial francés, Grange, es destinado a defender una posición en las Ardenas para impedir el paso de las tropas acorazadas alemanas. Durante estos meses del invierno 1939-1940, Grange vive la calma aparente de la drôle de guerre con una profunda sensación de irrealidad, aunque a ráfagas insinúe un temor oscuro, una sorda amenaza.
En esta novela, como en todas las de Gracq, se describe esencialmente una búsqueda interior. Grange rompe todas las ataduras que le retenían al pasado, para situarse en una especie de isla, un lugar cerrado, un espacio iniciático, simbolizado por el búnker, donde accede a una vida reconciliada y dichosa. Finalmente, aunque Grange rehúsa la Historia, ésta no le olvida y, bajo la forma de la guerra, lo alcanza de lleno.
En el curso de su búsqueda, Grange encuentra a Mona, un amor sereno que le incita a cortar las amarras y regresar a una vida plenamente acorde con la naturaleza, el bosque, la mujer: unos instantes vividos de forma tan plena e inmóvil como para redescubrir la dimensión de la eternidad y reencontrar, para siempre, el Edén.
Escrita con una prosa suntuosa, cuya seducción proviene de una bien orquestrada musicalidad y, más aún, de una infatigable voluntad metafórica, Los ojos del bosque ilustra soberbiamente la concepción de la literatura según un escritor tan alérgico al realismo como Julien Gracq: la novela debe ser obra de la imaginación en el sentido más fuerte y riguroso del término.
Reseña tomada de la editorial